Victoria para el Caja Rural en Bilbao
3 puntos más frente a Metropolitano (2-6) que sirven al elite masculino para mantenerse en la parte alta de la clasificación
A pesar de que el conjunto vasco parece uno de los equipos llamados a luchar por evitar el descenso, los de Olmo Ercilla no querían confiarse, sobre todo teniendo en cuenta las bajas de dos de los pilares del equipo, Javi Tordera y Mario Díez.
El Caja Rural CPLV salió dispuesto a no dejarse sorprender desde el primer minuto. Fruto de ello fueron los dos primeros goles, antes del minuto 3. El primero, en una transición rápida, con pase de Marcos Pérez a Dani Díez y lanzamiento de éste a la red a los 30 segundos. Y el segundo, con una gran asistencia de Carlos Cabrera a Eloy Valls, que no desaprovechó. Pese al control y el dominio del disco, los vascos no se vinieron abajo y recortaron a los 9 minutos, con un tiro esquinado de Aingueru Peiteado.
El encuentro, que podía complicarse, lo trató de llevar a su terreno la escuadra de Olmo Ercilla, que hizo el tercero, por medio de Miguel de Saja, a 9 del descanso. La primera superioridad vallisoletana fue aprovechada por Andrés Baños, tras un despeje del portero local. Y acto seguido llegó el 1-5, en una contra rápida con Pablo Sierra y remate final de Marcos Pérez. Con ese marcador y el partido casi resuelto, la segunda parte trajo dos dianas más, una del Metropolitano, obra de el internacional sub 18 Israel García; y otra del Caja Rural CPLV, en una jugada desde atrás, plena de velocidad y técnica, de Carlos Cabrera. Con ese 2-6 y los tres puntos para Valladolid acabó el encuentro.
Por su parte, el Lexus CPLV cayó derrotado en tierras catalanas frente al Tsunamis, en una convocatoria plagada de caras nuevas donde más de la mitad de la plantilla debutaba en la categoría oro. Un abultado 7 a 2 con goles de Ander Masa y Juan Berbel (a pase de Juan Medina).
Por último buen comienzo para el segundo filial en la liga plata con dos victorias, la primera frente al EHC Mallorca, y la segunda con Torrevieja, destacando el trabajo en equipo de toda la plantilla y la labor bajo palos de un gran Juan Tribiño.





